El
Principado
quiere
jugadores
que estén
dispuestos a
apostar 15
mil euros
por vez. Y
promueve
planes
turísticos
especiales
en Hong Kong,
Shanghai y
Beijing.El
Principado
de Mónaco,
consciente
del cada vez
mayor peso
de los
países
emergentes
también en
el mundo del
juego,
quiere
ganarse a
las
grandes
fortunas de
China
con estadías
y
transportes
gratis para
echar el
lazo a una
élite de
jugadores
multimillonarios.
La SBM, la
empresa
controlada
por el
Estado
monegasco
que
monopoliza
el juego,
tiene muy
claro su
blanco: la
élite de
grandes
jugadores
del gigante
asiático.
"Queremos a
la alta
costura, no
al
pret-a-porter",
reconoce
Bernard
Lambert, su
director
general. "No
nos interesa
el mercado
de masa.
Tenemos una
selección de
importantes
jugadores
que ya
frecuentan
los casinos
de Las Vegas
y Macao" y a
quienes
deseamos
convencer de
que se
'enamoren'
del rico
paraíso
fiscal
mediterráneo",
explica
Lambert.
"En general
son
empresarios;
el riesgo
forma parte
de sus
vidas",
señala Axel
Hoppenot,
director
comercial de
la SBM. Para
esta
empresa, un
"gran
jugador" es
aquel con un
nivel de
juego a
partir del
millón de
euros.
Además,
añade
Hoppenot, la
sociedad
monegasca
tiene "una
política de
invitación
al juego
bastante
agresiva,
a partir de
los 15.000
euros por
apuesta".
La
estrategia
parece haber
dado sus
resultados
en 2005 y
2006, cuando
el volumen
de negocios
del sector
del juego en
Mónaco
aumentó
hasta los
219,6
millones de
euros. Y en
juegos de
mesa, donde
las apuestas
son aún más
fuertes, las
ganancias
'sólo'
fueron de
123 millones
de euros.
Un 90% de
los chinos
que acuden a
Mónaco
juegan a
punto y
banca.
"Les gustan
las cartas;
les gusta
tocarlas;
las
trituran",
cuenta
Lambert.