Stanley
Ho alguna vez dominó casi
todo en Macao, la ciudad
casino de China que está
alcanzando a Las Vegas como
el centro de juego y
apuestas más grande a nivel
mundial.
El
delgado multimillonario de
85 años era propietario de
todos los casinos de Macao,
de gran parte de los
terrenos, de sus mejores
hoteles e incluso de la
flota de veloces
transbordadores que llevan a
los grandes apostadores al
antiguo enclave portugués en
la costa sur de China.
Pero Ho
perdió su monopolio sobre
los casinos hace cuatro
años. Ahora sus 17 casinos
deben competir con muchos de
los nombres más grandes en
la industria, como Wynn
Resorts Ltd. y Las Vegas
Sands Corp. En tanto que los
osados estadounidenses
corrían para construir
brillantes casinos, Ho se
quejaba y planeaba su nueva
estrategia.
El
domingo, Ho contraatacará
con su proyecto más grande
en 30 años. Su nuevo y
principal casino se
inaugurará dentro del Grand
Hotel Lisboa, una torre con
430 habitaciones y un techo
diseñado para asemejarse a
una gran flor de loto, con
un costo de 384 millones de
dólares.
El casino
tendrá que competir en el
Macao actual, más orientado
a parecerse a Las Vegas que
Steve Wynn y que Sheldon
Adelson (del grupo Sands)
tienen la esperanza de
construir: muchos casinos,
de mayor tamaño, más
deslumbrantes, repletos de
glamorosas boutiques,
exquisita comida, parques de
atracciones para ricos,
salones de convenciones y
espectáculos.
La gran
interrogantes es si la
compañía de Ho y sus casinos
pueden dar la talla luego de
haber operado cerca de 40
años sin competencia.
Algunos clientes durante
largo tiempo se han quejado
de que el servicio era malo,
las alfombras estaban
gastadas y los salones de
juego llenas de humo.